Profundización en poética: narrativa / David Jacobo Viveros Granja
Tipo de material:
- 9586315135
- 22 808.1 V85p
Tipo de ítem | Biblioteca actual | Colección | Signatura topográfica | Copia número | Estado | Notas | Fecha de vencimiento | Código de barras | |
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Libros | Sede Yerbabuena | Colección General | 808.1 V85p | ej. 1 | Disponible | tmt15 | 500088515 |
Incluye referencias bibliográficas
Introducción. -- Descriptores temáticos. -- Contextualización (histórico-literaria). -- Marco referencial. -- La prosa. -- La novela: sus origines y evolución de las formas literarias. -- Poética de la novela. -- Evaluación integral. -- Lecturas de apoyo.
La mejor forma de expresar una evocación es la narración. En la evocación todo es real, todo aconteció. No obstante, la forma en que se narra es inventada, es una ficción. Sin embargo, esa simulación necesaria no falsea la realidad de las cosas. La ficción crea, arregla, da estilo, sabor, color, sentido a lo que narra, despierta interés, compasión, risa. Una evocación es como una página de la vida ante los ojos, como un sueño frente a la persona, se la narra como si estuviera detrás de un cristal, inefable, sin tiempo. Vive en el mundo propio. En cuanto a los personajes, el narrador debe sentir amor por ellos, ser uno de ellos, el narrador tiene que decir lo que ellos le dictan. Los personajes de la evocación, por vivir en el pretérito, no pueden defenderse. Por eso el narrador nunca debe ni derrotarlos, ni despreciarlos. El narrador debe sentir amor por ellos si es que el narrador tiene amor propio. Denigrar de ellos sería convertir la narración en un pasquín. Tanto el narrador como los personajes objeto de la narración deben ser limpios después de la misma narración. El personaje es una experiencia vital, una toma de conciencia de hechos rezagados en el inconsciente.